Podemos notar que nuevamente el Señor García hace gala de su prodigiosa "inteligencia" y su gran "profesionalismo" como abogado que es haciendo uso y abuso de las leyes como mejor le parece al crear un ministerio por una vía que no es la correcta (al haberlo hecho mediante un Decreto Legislativo y no mediante la norma legal que corresponde según nuestra Carta Constitucional), aunque éste termina siendo el problema menor si vemos que la estructura que se le da al nuevo Ministerio no es la que se debiera, ya que no se le dota de las facultades que merece y que requiere para hacer una labor exitosa.
Es obvio que la creación “improvisada” del Ministerio del Medio Ambiente ha sido una decisión política y demagógica debido a la coyuntura que nos toca vivir, nadie duda que su creación era absolutamente necesaria, pero debió ser una decisión basada en estudios serios y en los diálogos entre especialistas que -de hecho- se han suscitado a este respecto y no en la voluntad de alguien que busca, como la experiencia nos advierte, el bienestar de unos pocos (de su partido) y legitimar de alguna manera su posición en el sillón presidencial.
Lo único que se busca -al parecer- es tener un Ministerio del Medio Ambiente mediocre, en el cual se pueda ejercer presiones y además que no tenga la facultad de tomar las decisiones importantes, sino que éstas continuarán en poder de otros Ministerios o personas que las tomarán a su antojo para poder obtener mayores beneficios económicos o políticos que finalmente no colaboren con el cuidado del medio ambiente y por el contrario sigan perjudicándolo.
Es obvio que la creación “improvisada” del Ministerio del Medio Ambiente ha sido una decisión política y demagógica debido a la coyuntura que nos toca vivir, nadie duda que su creación era absolutamente necesaria, pero debió ser una decisión basada en estudios serios y en los diálogos entre especialistas que -de hecho- se han suscitado a este respecto y no en la voluntad de alguien que busca, como la experiencia nos advierte, el bienestar de unos pocos (de su partido) y legitimar de alguna manera su posición en el sillón presidencial.
Lo único que se busca -al parecer- es tener un Ministerio del Medio Ambiente mediocre, en el cual se pueda ejercer presiones y además que no tenga la facultad de tomar las decisiones importantes, sino que éstas continuarán en poder de otros Ministerios o personas que las tomarán a su antojo para poder obtener mayores beneficios económicos o políticos que finalmente no colaboren con el cuidado del medio ambiente y por el contrario sigan perjudicándolo.
De otra forma no podría explicarme ¿por qué el señor García y sus "competentes ministros" (no estoy refiéndome a todos) hace caso omiso a las diferentes recomendacionoes que han hecho muchos especialistas sobre el tema?, ¿por qué tomó una decisión tan apurada que -con los atributos que se lan concedido- no va a lograr una verdadera protección de nuestro ecosistema, sino que al contrario va a entorpecer muchas de las actividades que la sociedad civil y organismos no gubernamentales ya están haciendo?
La verdad es que por más que lo intento no puedo entender cómo es posible que llegaramos a esta situación.
La verdad es que por más que lo intento no puedo entender cómo es posible que llegaramos a esta situación.
Esperemos, que los partidos políticos y la sociedad civil respondamos como nuestro medio ambiente lo necesita; es decir, ejerciendo presión para darle a este “hijo prematuro y medio enfermo” el cuidado y la medicina que necesita otorgándole las facultades y atributos necesarios para atender a las reales necesidades que el medio ambiente requiere o de lo contrario QUE DIOS O “LA TARJETITA" nos acompañe
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