He decidido empezar 2023 atreviéndome a exponer cómo fui víctima de ciberdelincuencia; así como, el abandono por parte del proveedor de servicios de RRSS más importante, el pasado 2022.
Un día, aproximadamente a finales de noviembre de 2022, me llegó un mensaje al Facebook (fb) con un link, que me pareció extraño; lo reporté, pero no tuve ninguna comunicación sobre esa denuncia. Días después, a inicios de diciembre el mensaje volvió. Entonces consulté con mi proveedor de hosting, que es también mi amigo. Él revisó una foto que le envié del mensaje y me dijo que parecía verídico de Meta para verificar mi cuenta.
Antes de continuar he de decir que siempre he sido ultracuidadosa, no autorizo cookies no necesarias, si una página no me deja elegir la opción de rechazar cookies, no continúo con esa navegación, tengo todas las seguridades de cuenta que recomienda apple, como el IP y dirección cambiante, etc.; sin embargo...
Tomé la decisión de darle click al enlace, VAYA ERROR! Minutos más tarde, tal vez horas (esa parte no la recuerdo bien) empezaron a llegarme mensajes por WhatsApp (WA) de amigos que me decían que había una publicación extraña en mi cuenta y me enviaron una foto de ella.
La publicación era, en efecto, extraña; no es normal que yo suba ese tipo de contenido, no estaba yo en la foto ni nadie de mi círculo.
La foto era de una mujer echada sobre una superficie (puede ser cama, sofá o similar) con una o un bebé sobre su pecho. La mujer tenía los pezones expuestos. Se trataba de personas a las que yo no conocía de nada.
Al ver la publicación intenté ingresar a mi cuenta y ya no había forma, fb la había suspendido bajo el argumento de que violaba sus políticas y me daba una opción de solicitar revisión de la cuenta. Piqué ahí y proporcioné todos los datos y documentos que me solicitaron y al cabo de 2 minutos -lo que me hizo pensar que no hubo revisión alguna, solo un boot respondiendo- me respondieron que no cumplía con sus requerimientos. Cuando intenté descargar mi data tampoco pude.
Luego, cuando quise entrar a mi cuenta de Instagram (IG), me salió un mensaje que indicaba que por asociación a la cuenta de fb, esta también se encontraba suspendida.
Intenté por todos los medios ponerme en contacto con META para recuperar mi cuenta, pero la respuesta fue que no tenían personal suficiente, debido a la pandemia ocasionada por la COVID19, para revisar mi solicitud y nunca la admitieron.
Esto me llevó a dos o tres primeras reflexiones:
1. La decisión de META es completamente arbitraria, injusta y absurda. A la que hackearon fue a mí, yo denuncié el mensaje en un primer momento; sin embargo vetan a la/el inocente mientras que la/el o las/los delincuente/s que hicieron esto continúan tranquilos, afectando, quizás, a otras personas. El perjuicio que me causó META con este proceder va más allá del ámbito personal, de lo que yo considero mi identidad virtual -ya que mi cuenta de fb la tenía desde 2008, con contenido diverso sobre mi vida, con contactos diversos, todo lo cual se perdió, no pude recuperar nada-; sino que también alcanza a otros ámbitos, yo tenía asociadas a mi cuenta páginas profesionales, la más importante para mí es la de animalistaperu, una página de apoyo a causas animales. Por otra parte, en cuanto a mi cuenta de IG, esta tenía también algún tiempo de creación, con un número considerable de seguidores, también tenía cuentas profesionales asociadas y también perdí todo el contenido sin opción de recuperación y ahora, con la nueva cuenta (@laalipeque_3a) no puedo realizar cierto tipo de publicaciones ya que el nivel de la cuenta no es suficiente (es decir, es nueva).
2. En fb y los servicios de META solo los hombres pueden salir en tetas. El cuerpo, y en particular los pechos de las mujeres, se encuentran tan sexualizados que hasta somos castigadas por un contenido donde se muestran nuestros pezones. En la imagen subida por mi hacker (obviamente mi hacker sabía lo que hacía), era lo único "extraño". Los hombres pueden subir sin ningún problema fotos con el torso desnudo y de frente, sin necesidad de cubrirse, de colocarse las manos, de ponerse de lado, etc, para que no se trate de una foto "subida de tono" o "indebida". Algún día seremos tratadas igualitariamente, de verdad? Con estas actitudes se contribuye a la hipersexualización de los cuerpos femeninos que no hace más que aumentar el morbo alrededor.
3. Cómo es que estas aciones hacen que las víctimas lleguemos a sentirnos culpables. Por mi mente pasaron pensamientos como "será que no tuve cuidado suficiente?", "será que debí tener correos independientes para cada una de mis cuentas?" "será que yo hice algo mal?" y NO, las víctimas no somos culpables, ni de un robo, ni de un hurto, ni del acoso cibernético, ni del acoso laboral, ni del acoso sexual, ni de ningún tipo de delincuencia. Lamentablemente quienes debieran cuidarnos y defendernos, en muchos casos, nos ponen como las/los responsables y el castigo lo recibimos las víctimas. A ello se le suma la vergüenza que algunas víctimas, como es mi caso, sentimos porque esto no debería sucederle a nadie, entonces, debimos haber cometido una estupidez para que nos suceda algo así; esto tampoco debería suceder.
Siguiendo con la historia del hacker no detectado o castigado por META, los siguientes días me dediqué a cambiar mis claves de las cuentas importantes o recurrentes (correos, cuentas bancarias, cuentas de programas, etc). Mis amigos y familiares me preguntaban si no se habían comunicado para pedir un rescate por la cuenta, pero por mis básicos conocimientos de ciberseguridad, sabía que no se trataba de un virus ransomware, esto era diferente.
Lo peor vino luego, dos semanas después, a las 7 am aproximadamente, estuve conversando con mi equipo laboral por WA, pero luego de llegar a las oficina, alrededor de las 9 am entré nuevamente a la app de WA y me apareció un mensaje que decía que mi número de teléfono había sido suspendido del servicio por no cumplir con las normas de seguridad y que ingresara un nuevo número.
Al principio estaba en shock y luego devastada, felizmente, gracias a mi formación como coach reconocí y atravesé mucho más rápido todas las etapas del duelo. Las primeras pérdidas que tuve fueron el fb e IG, estas me afectaron, pero no fue sino hasta la pérdida del WA que lograron quebrarme realmente.
Por supuesto, aún en negación, hice todo por recuperar la cuenta. En el aplicativo WA me daban una opción para iniciar una solicitud de revisión, procedí a pedirla y en automático, me dijeron que no procedía. Entonces envié un mensaje al equipo de WA solicitando que me indiquen de qué manera había incumplido las condiciones del servicio, quería saber al menos qué había hecho "mal", y de nuevo, al cabo de un (1) minuto me respondieron con lo siguiente:
Nuestro sistema marcó la actividad de tu cuenta como un incumplimiento de nuestras Condiciones del servicio y suspendió tu número de teléfono. Como resultado de este incumplimiento, tu cuenta permanecerá suspendida.
Te recomendamos que leas detenidamente la sección “Uso aceptable de nuestros servicios” de nuestras Condiciones del servicio para obtener más información sobre los usos apropiados de WhatsApp y las actividades que incumplen nuestras Condiciones del servicio. Para obtener más información sobre cómo usar WhatsApp de manera responsable, visita el Centro de ayuda y consulta este artículo.
Por favor, recuerda que WhatsApp se reserva el derecho de hacer cumplir sus políticas de conformidad con sus Condiciones del servicio.
Con esto confirmé que no revisan nada, solo es una respuesta automática. Sobra decir que ya había leído las condiciones del servicio y no hallé ninguna condición que yo hubiera incumplido o quebrantado.
Con esta suspensión me afectaron 360. Perdí mi número; es decir, si quiero usar WA nuevamente deberé hacerlo con otro chip, otro número y sin recuperar nada; perdí mis grupos de familia, personales, amicales, profesionales y académicos, me encuentro en medio de una maestría en modalidad remota y los grupos se contactan principalmente por esta red, la afectación es fortísima, todo mi mundo virtual fue violentado.
Luego de lo vivido, me siento triste, dolida, molesta, vulnerada, vulnerable, hiperalerta, siento que en cualquier momento me atacarán de nuevo.
En el trabajo, una compañera me dijo "Ali, ese es el problema de ser tan especial, alguien, realmente te tiene cólera". Este comentario es importante, porque me hizo reír un poco del tema, después de todo.
Fui a la policía, no tenían idea de cómo tratar el caso. No sé cómo será en otras ciudades y países, pero en Lima - Perú las comisarías no tienen casos como estos y entonces los ataques cibernéticos no solo quedan impunes sino que ni siquiera son investigados; como consecuencia, no hay una real visibilidad de esta problemática.
Entonces comencé a revisar si mi celular tenía algo, algún software, algún virus y nada; la respuesta fue que cualquier ataque fue directamente por el aplicativo.
Lo que sucedió después es que me llegó un correo al gmail (la cuenta que tenía asociada a fb e IG) en ella me decían que habían intentado ingresar a una de mis cuentas y me mandaban un código para el ingreso; este correo me pareció sospechoso porque la verificación de gmail normalmente no es así. Dato curioso es que esa supuesta cuenta a la que estaría intentando ingresar era el nombre y apellido de una de mis mejores amigas, la contacté y le pregunté si esa era su cuenta y si había colocado la mía como cuenta de recuperación. Me dijo que no conocía esa cuenta y que menos aún pondría una cuenta ajena para recuperación. Esto me hizo pensar en lo que me dijo en broma mi compañera, que el ataque parecía personal y no al azar como hasta el momento había creído.
Finalmente, el último ataque que recibí fue a mi Spotify, estábamos en el coche con mi pareja, saliendo del trabajo y el audio se conectó con mi celular, estaba reproduciendo una lista de música urbana; no obstante, de pronto el audio se cambió a música romántica antigua. Protesté contra él, pero me respondió que cómo era posible que él cambiara si, uno, estaba manejando, dos, desde el coche no podía cambiar de lista de reproducción, tres, no compartimos cuenta de Spotify. Lo razoné y estaba en lo cierto, entonces pensé que se trataba de un error, volví a colocar mi lista de reproducción y nuevamente hubo el cambio. Ya con un miedo fatal, pausé todo y de pronto activaron la reproducción. En ese momento cerré sesión y también procedí con los cambios de clave de todos los aplicativos, en teoría, sin importancia.
Con todo esto sentía que me volvía loca, los ataques aparecían de todos lados y la verdad no sabía ni cómo actuar frente a ello, me he sentido y aún me siento totalmente indefensa.
Después de esto, con una forma irónica y graciosa de aumentar los niveles de serotonina en mi cuerpo me dije que solo faltaba que me quitaran la cuenta de CandyCrush.
Ha ido un mes terrible en este aspecto, con muchos sentimientos encontrados, entre tristeza, rabia y miedo; y en este punto solo quisiera saber quién y sobretodo por qué. No recuerdo haber dicho o escrito nada ofensivo contra nadie en particular, pero si alguien se ha sentido ofendida/o, creo que debería buscar apoyo en lugar de hacerme daño. Por otro lado, si alguien me detesta al punto de tomar esas acciones, realmente me otorga demasiada importancia, no sé cuánto he marcado su vida, pero de igual manera debería buscar ayuda o buscarme directamente, es más sano.
Por el momento, familia y amigos, todo contacto se los agradeceré por este LinkedIn, Telegram, iMessage, twitter: @laali, y la nueva cuenta de IG: @laalipeque_3a.
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