Me he demorado en sacar este post, sí, y bastante, porque me ando recuperando de la impresión, el mal sabor que me deja y todos los sentimientos negativos que produce el que, finalmente, a partir del 1° de este mes de agosto de 2013, se empiece con la bendita retención de aportes con fines previsionales. Desde el año pasado en que salió la ley, en julio de 2012, andaba pronunciándome en contra de esta norma. Sí, y no solo porque afecte a los de cuarta categoría sino por los de quinta también, es decir, el señor estado en un abuso de su paternalismo decide que NO SABEMOS ahorrar ni invertir y entonces nos obliga a hacerlo. El punto es ese, NOS OBLIGA. En lugar de educar al ciudadano en una cultura de inversión, en lugar de incorporar en las escuelas cursos de educación financiera, prefiere IMPONER normas como esta, en las que aquellos que invertimos en otras cosas o que sí tienen cultura financiera, tenemos que someternos. Dicho sea de paso, en el colegio lo máximo que enseña...